Luca Zidane quedó en el centro de la escena tras la derrota de Argelia frente a Argentina en el debut por el Mundial 2026. El arquero, hijo de la leyenda francesa Zinedine Zidane, reconoció que trabaja con un coach mental para afrontar la presión que implica competir al máximo nivel.
El hijo de Zidane se apoya en un coach mental tras el debut polémico contra Argentina
Después de las críticas recibidas por el triplete de Messi, el arquero argelino reveló que trabaja con un especialista para gestionar la presión de competir en la élite y convivir con una herencia futbolística única.

La confesión llegó luego de una semana compleja para el guardameta, que recibió críticas por su actuación en el partido que terminó con triunfo argentino por 3 a 0 y un hat-trick de Lionel Messi.

La ayuda para manejar la presión
Según publicó el diario británico The Sun, Zidane explicó que incorporó el trabajo psicológico como una herramienta fundamental para su carrera.
"Tengo un coach mental. Me cambió la vida", habría expresado el arquero, quien además debe convivir con la exposición permanente que genera llevar uno de los apellidos más reconocidos del fútbol mundial.
La presión se multiplicó después del encuentro ante Argentina, donde algunos sectores de la prensa y los hinchas cuestionaron su participación en dos de los tres goles del seleccionado dirigido por Lionel Scaloni.

Una semana difícil tras el debut
La actuación del arquero fue uno de los temas más debatidos en Argelia luego de la caída frente a la Albiceleste.
En el segundo gol argentino, Zidane dio un rebote tras un remate desde media distancia y Messi aprovechó la oportunidad para ampliar la ventaja. Esa acción alimentó las críticas en redes sociales y medios deportivos del país africano.
La derrota dejó a Argelia obligada a sumar puntos en los siguientes compromisos para mantener posibilidades de clasificación dentro del Grupo J.

El respaldo del entrenador
Pese a los cuestionamientos, el seleccionador Vladimir Petkovic respaldó públicamente a su arquero y ratificó su confianza en él.
"Todos tienen derecho a cometer errores. Tengo mucha fe en sus habilidades", afirmó el entrenador durante la previa del encuentro ante Jordania.
Además de la presión deportiva, Luca Zidane llegó al Mundial después de recuperarse de una fractura de mandíbula sufrida durante su etapa en Granada. Por esa razón disputó el debut con una máscara protectora, una imagen que también llamó la atención durante el encuentro frente a Argentina.








