Lionel Messi volvió a ser noticia. Metió tres goles en el debut de la Selección Argentina en el Mundial 2026 en lo que fue un magnifico triunfo ante Argelia. La victoria demostró a propios y ajenos que el campeón está vigente y defenderá el título como mejor lo sabe hacer; jugando a la pelota.


Y allí está El Litoral. Desde hace una semana un equipo de periodista y reportero gráfico, Enrique Cruz y Fernando Nicola, respectivamente, siguen de cerca los movimientos del equipo de Lionel Scaloni. La primera prueba se aprobó con creces. Partido soñado para Messi y la lente propia que captó todos los avatares de un encuentro que tuvo de todo.

El capitán completó un juego con tres goles y una entrega propia de un jugador con hambre de más. Claro, es su último Mundial y quiere dejar bien arriba la vara. Mientras, se convirtió en el goleador del certamen y apunta a ser el más anotador en la historia de las Copas del Mundo. Su rival del momento, Kylian Mbappé.

Magia en Kansas
Ya en los momentos previos, la cámara de El Litoral registró de primera mano los movimientos precompetitivos de “La Scaloneta”. Saludos de adentro hacia afuera y viceversa entre los jugadores y los hinchas argentinos que colmaron la casa de la franquicia de NFL Kansas City Chiefs.

Pasó la emoción del Himno Nacional y arrancó el partido. Dos jugadas casi calcadas terminaron en goles anulados, uno para cada lado. Minutos después comenzó la magia.

17 minutos marcaba el tiempo del partido cuando Messi aprovechó un delicioso pase de De Paul y la clavó al ángulo. Locura desatada en Kansas. Las cosas donde habían quedado en Qatar. Desde entonces, Argentina tomó el dominio del partido y los argelinos navegaron en intentos fallidos.

La cámara de El Litoral tomó registro de cada segundo, y la prueba están en las maravillosas fotos de Messi y el equipo que aquí se comparten.

Cierre a puro gol
Ya en el segundo tiempo, la Selección albiceleste pisó el acelerador y para los 15 minutos del complemento el capitán argentino no perdonó un rebote del arquero rival y la mandó al fondo del arco. 2-0 y partido casi cocinado para los dirigidos por Scaloni.

Pero quedaba más. Faltando 13 minutos para el pitazo final, Messi iluminó el cielo de Kansas con un zapatazo que cruzó toda el área, atravesó todas las piernas rivales (algunas argentinas también) y se metió en el palo derecho de Zidane. 3-0 para Argentina, hattrick para el 10 y récords por todos lados.

Tras cartón, la sapiencia de Scaloni para hacer descansar al héroe. Messi dejó el campo de juego y la cinta de capitán para Otamendi que había entrado en el segundo tiempo.

Con el pitazo del árbitro polaco, Argentina demostró que está más vigente que nunca, que Messi tiene hambre de más y que El Litoral volvió a estar donde marca la historia, cerca de los acontecimientos importantes.

Ahora las expectativas se mudan a Dallas, donde la Selección se medirá con Austria y se pondrá como objetivo poder quedar lo mejor parado de cara a la clasificación a la siguiente fase.






