Los informes difundidos este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) borraron el rebote registrado por dos sectores centrales de la actividad económica en el tercer mes del año y que habían sido celebrados por el gobierno nacional.
El rebote duró un mes: abril devolvió a la industria y construcción a terreno negativo
Los dos indicadores retrocedieron interanual y mensual. La producción fabril acumuló una baja de 2,4% en el primer cuatrimestre, mientras la actividad en obras conservó una mejora de 2,1%, aunque con una caída extendida entre sus principales insumos.

El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) cayó 2,8% interanual y 2,1% respecto de marzo en la serie desestacionalizada. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) anotó exactamente la misma baja interanual, pero el retroceso mensual fue todavía mayor: 4%.

De esta manera, la producción fabril cerró los primeros cuatro meses de 2026 con una contracción acumulada de 2,4%; la actividad en obras, en cambio, mantuvo una mejora de 2,1%. En la tendencia-ciclo, el avance fue mínimo: 0,1% y 0,3%, respectivamente.
La industria otra vez en rojo
La secuencia fabril volvió a mostrar el difícil momento que atraviesa la actividad. Después de caer en enero y febrero, el IPI había rebotado en marzo, pero abril borró buena parte de ese avance y devolvió el índice a terreno negativo. Presentaron caídas interanuales “doce de las dieciséis divisiones de la industria manufacturera”.
La principal incidencia negativa estuvo en Maquinaria y equipo, que se desplomó 20,2% y restó 1,3 puntos porcentuales al índice general. Detrás aparecieron Industrias metálicas básicas, con una baja de 11,2%; Prendas de vestir, cuero y calzado, con 15,9%; Alimentos y bebidas, con 2,4%; y Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes, con 10,7%.

Dentro de esa división, la fabricación de maquinaria agropecuaria cayó 29,7% interanual, un dato sensible para el entramado productivo del centro del país. El INDEC observó “una menor producción y venta, principalmente, de tractores, cosechadoras, pulverizadoras autopropulsadas y de ciertas líneas de implementos”. El dato dialoga con el balance del primer trimestre: las unidades nacionales vendidas de tractores bajaron 41,4% y las de cosechadoras, 6,2%.
También retrocedieron 26,9% los aparatos de uso doméstico, por una menor producción de heladeras, freezers y lavarropas. En ese rubro, el organismo volvió a marcar menores ventas de productos nacionales. El mismo patrón aparece en textiles y confecciones: Productos textiles cayó 22,2%, mientras Prendas de vestir, cuero y calzado bajó 15,9%. En ambos casos, las empresas consultadas mencionaron “una menor demanda interna” y una mayor competencia de productos importados.

La baja llegó también a ramas de alto peso en el índice. Alimentos y bebidas retrocedió 2,4%, con caídas de 12,9% en carne vacuna, 9,8% en fiambres y embutidos y 6,3% en galletitas, productos de panadería y pastas. El informe precisa que el volumen de carne bovina destinado al mercado interno disminuyó 13%, mientras las exportaciones del producto bajaron 10,7%.
En automotores, la producción de vehículos cayó 16,6%. El INDEC consignó una disminución de 50,6% en las ventas a concesionarios de automóviles y utilitarios nacionales y una baja de 34,7% en las exportaciones de automóviles. Las autopartes acompañaron con una contracción de 5%, afectadas por la menor actividad de las terminales.

Las industrias metálicas básicas cedieron 11,2%, con una caída de 19,3% en la siderurgia. Según el informe, el sector enfrenta “una demanda interna debilitada y la competencia con productos importados, particularmente de China”. Ese movimiento se trasladó hacia otras ramas: los productos minerales no metálicos bajaron 6,4%, en línea con el menor nivel de fabricación de cemento, ladrillos, vidrio y artículos de hormigón.

El principal sostén estuvo en Sustancias y productos químicos, que creció 16,7% y aportó 2,3 puntos porcentuales positivos al índice. Sin embargo, parte del salto se explica por una base de comparación excepcionalmente baja: en abril de 2025, el polo petroquímico de Bahía Blanca todavía sufría las consecuencias de las inundaciones y la interrupción del suministro de gas. También quedaron en verde Madera, papel, edición e impresión, con 4,1%; Refinación del petróleo, con 5,6%; y Productos de tabaco, con 6,5%.
La construcción también se frenó
El segundo informe confirmó que la construcción tampoco pudo sostener el rebote de marzo. El ISAC había crecido 12,7% interanual y 5,1% mensual; en abril retrocedió 2,8% frente al año pasado y 4% respecto del mes anterior. De los trece grupos de insumos relevados, sólo tres registraron aumentos interanuales: el conjunto que incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio plano subió 16,1%; el hierro redondo y los aceros para la construcción avanzaron 15,7%; y las pinturas, 10%.

El resto quedó en rojo. Las mayores bajas se observaron en mosaicos graníticos y calcáreos, con 18,9%; yeso, con 17,5%; cales, con 16,4%; asfalto, con 15,5%; cemento portland, con 12,7%; y hormigón elaborado, con 10,2%. También cayeron pisos y revestimientos cerámicos, ladrillos huecos, placas de yeso y artículos sanitarios. El freno atravesó tanto la obra gruesa como las terminaciones.
Los indicadores complementarios -que se informan con un mes de rezago- conservaron señales positivas. En marzo, la construcción privada registró 384.157 puestos de trabajo, 2,5% más que un año antes, y acumuló una mejora de 1,6% en el trimestre. La superficie autorizada por permisos de edificación también aumentó: alcanzó 1.396.405 metros cuadrados, con una suba interanual de 14,5% y de 4,5% en el acumulado enero-marzo.
Pero la encuesta cualitativa entre grandes empresas enfrió la perspectiva para mayo-julio. El informe definió el panorama como de “expectativas desfavorables”. De las compañías enfocadas en obras privadas, 75,5% espera que la actividad no cambie, 15,1% prevé una caída y apenas 9,4% anticipa una mejora. En las dedicadas a obra pública, 60% proyecta estabilidad, 25,6% una disminución y 14,4% un aumento.
La cautela también se traslada al empleo: 19% de las firmas de obra privada y 28,9% de las vinculadas a obra pública creen que reducirán su personal durante los próximos tres meses. Entre quienes esperan menos actividad, las causas más mencionadas fueron la caída de la economía, los altos costos de la construcción y, en el segmento público, los atrasos en la cadena de pagos.










