Los Redondos, la mítica banda liderada por Carlos "Indio" Solari, marcaron en los 90 una página singular de la historia de San Carlos Centro que quienes hoy tienen más de 40 años recuerdan con nitidez. En agosto de 1996, regresaron a esa ciudad para presentar "Luzbelito" en la disco L'Etoile.
El invierno que el Indio Solari revolucionó San Carlos Centro
En agosto de 1996, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota regresaron a San Carlos para presentaron “Luzbelito” en L'Etoile. Durante un fin de semana, la ciudad se convirtió en una estación principal de la historia grande del rock nacional.

Vale la pena evocar una imagen que todavía conserva algo de irreal, aun cuando quien escribe estas líneas la vivió en primera persona. Imaginemos micros estacionados en calles acostumbradas al tránsito apacible de una localidad que entonces rondaba los 10.000 habitantes.
Agreguemos grupos de jóvenes (y no tan jóvenes) llegados desde Rosario, Santa Fe, Paraná, Buenos Aires y quién sabe cuántos otros destinos, mezclándose con vecinos que observaban con curiosidad aquel movimiento inusual, tan distante de la tranquila vida pueblerina.

Sumemos a la escena columnas de personas caminando hacia L'Etoile (el legendario boliche que era furor en la provincia) mientras la tarde, todavía fresca en aquel agosto de 1996, comenzaba a caer sobre San Carlos Centro.
Para quienes teníamos 15 o 16 años, la sensación era difícil de explicar. Durante unas horas, el mundo parecía haber desplazado su eje y depositado una parte de la historia del rock argentino a apenas diez cuadras de casa. En tiempos previos a Internet, aquello equivalía a asomarse a otra dimensión.
La discoteca que marcó una época
Lo más llamativo es que aquella noche no surgió de la nada. La llegada de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota fue la expresión más visible de un fenómeno cultural que venía desarrollándose en la ciudad desde principios de los 90.

Con la inauguración de L'Etoile, San Carlos había comenzado a ocupar un lugar inesperado en los circuitos artísticos nacionales. Antes de Los Redondos ya habían pasado por ese escenario otras figuras relevantes del rock argentino. Apenas un año o dos más tarde llegaría Luis Alberto Spinetta.
Parte de la mitología
La historia de L'Etoile permite entender cambios que exceden ampliamente la agenda de espectáculos de aquellos años. En una provincia donde gran parte de la actividad cultural de gran escala tendía a concentrarse en Santa Fe o Rosario, el boliche construyó una identidad propia.
La presentación de Los Redondos fue parte de ese proceso. La banda vivía una etapa de crecimiento y ya se había convertido en uno de los fenómenos más originales, masivos y complejos del rock argentino.
Mientras buena parte de la industria musical dependía de los medios de comunicación y de las estrategias promocionales tradicionales, el grupo encabezado por el Indio Solari construía una relación directa con su público. Cada recital era una "misa", una experiencia colectiva.
El fenómeno ricotero creció en estadios, clubes, galpones y salas distribuidos a lo largo del país. Y creció también en lugares como San Carlos Centro. Han pasado casi 30 años, pero la historia sigue reapareciendo en charlas de café, asados, repaso de fotos, anécdotas y recuerdos dispersos.
Quienes estuvieron allí suelen evocar detalles distintos. Sin embargo, todos esos recuerdos se unen en una misma percepción: por algunas horas, San Carlos Centro dejó de ser solamente San Carlos Centro para convertirse en una de las estaciones más inesperadas de la mitología ricotera.








