Los combates entre Israel y Hezbolá continuaron este lunes en el sur del Líbano, en medio de una creciente tensión regional y pese a declaraciones internacionales que apuntaban a un posible freno de las operaciones militares. Tanto el Ejército israelí como el grupo chiita libanés se atribuyeron nuevos ataques en una jornada marcada por intercambios de fuego y acusaciones cruzadas.
Persisten los ataques entre Israel y Hezbolá pese a presiones internacionales
Drones, morteros, misiles antitanque y bombardeos aéreos marcaron una nueva jornada de violencia en el sur libanés, con ofensivas cruzadas y advertencias diplomáticas sin efecto.

A través de publicaciones difundidas en Telegram, Hezbolá aseguró haber atacado tanques y vehículos militares israelíes mediante drones, lanzacohetes y artillería. Según el grupo extremista chiita libanés, los enfrentamientos permanecían activos durante el transcurso del lunes.

El movimiento respaldado por Irán sostuvo que las operaciones militares se desarrollaban en distintas zonas del sur libanés, una región que se mantiene como uno de los principales focos de tensión desde el recrudecimiento del conflicto.
La respuesta israelí
Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que efectivos desplegados en el sur del Líbano fueron alcanzados por un misil antitanque y varios proyectiles de mortero lanzados por Hezbolá. De acuerdo con el comunicado militar, no se registraron soldados heridos durante esos ataques.

El Ejército israelí también indicó que su fuerza aérea ejecutó bombardeos precisos contra combatientes de Hezbolá en cuatro oportunidades a lo largo de la jornada. Israel sostiene que estas operaciones buscan neutralizar amenazas directas contra sus tropas desplegadas en la frontera norte.
Tensiones diplomáticas
La continuidad de los choques ocurre pese a recientes declaraciones del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien afirmó que el supuesto “acuerdo de paz” mediado entre Irán y Estados Unidos contempla el fin inmediato y permanente de las acciones militares en distintos frentes de conflicto, incluido el territorio libanés.
Sin embargo, la situación en el terreno mostró un escenario diferente, con enfrentamientos que siguieron desarrollándose durante el lunes.

En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su malestar tras un ataque israelí ocurrido en un suburbio de Beirut. Según un funcionario estadounidense citado por CNN, el mandatario estadounidense mantuvo una conversación en términos duros con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Más tarde, Trump publicó un mensaje en redes sociales en el que manifestó que no deberían producirse nuevos ataques israelíes en ninguna zona del Líbano.
Netanyahu ratificó la presencia militar
Mientras crecen las presiones diplomáticas, Israel reafirmó que mantendrá su presencia militar en el sur del Líbano. Netanyahu declaró el lunes que, aunque él y Trump mantienen diferencias en algunos aspectos, el gobierno israelí continuará con sus operaciones y ocupaciones en el Líbano, Gaza y Siria “durante el tiempo que sea necesario”.
Las declaraciones del líder israelí reflejan la continuidad de una estrategia militar que, por el momento, no parece verse alterada por los llamados internacionales a una desescalada del conflicto.









