Lo que comenzó como una obra de infraestructura para permitir el ingreso de barcos de mayor porte terminó convirtiéndose en uno de los hallazgos arqueológicos más importantes de los últimos años en Estados Unidos. Un grupo de trabajadores encontró en el fondo del río Savannah, en el estado de Georgia, un conjunto de cañones que permanecieron ocultos durante más de dos siglos.
Rescatan cañones de la Guerra de Independencia ocultos bajo un río durante más de 240 años
Un descubrimiento accidental durante obras de dragado permitió recuperar 19 cañones utilizados en la Guerra de Independencia de Estados Unidos. Los artefactos serán exhibidos al público en el marco de los festejos por los 250 años del país.

Los primeros indicios aparecieron en 2021, cuando una draga que participaba de un proyecto de ampliación del canal navegable extrajo del lecho del río un antiguo cañón cubierto de barro y sedimentos. Poco después aparecieron otros ejemplares y los especialistas comprendieron que estaban frente a un hallazgo excepcional.
Con el paso de los meses fueron recuperados 19 cañones de hierro distribuidos en una misma zona del cauce.

Las investigaciones realizadas por arqueólogos del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos determinaron que las piezas tendrían relación con la denominada Batalla de Savannah, uno de los enfrentamientos más sangrientos de la Guerra de Independencia norteamericana.
Según los expertos, los cañones habrían pertenecido a embarcaciones británicas hundidas deliberadamente en 1779 para impedir el avance de la flota francesa que apoyaba a los colonos rebeldes.

Un tesoro conservado por el barro
Uno de los aspectos que más sorprendió fue el estado de conservación de las armas. A pesar de haber permanecido sumergidas durante cerca de 240 años, muchas de ellas conservaban elementos originales y algunas incluso seguían cargadas con pólvora y municiones. Los especialistas atribuyen esta preservación al barro y a los sedimentos que cubrieron las piezas durante generaciones.
Tras su recuperación, 17 de los cañones fueron trasladados a laboratorios especializados de la Universidad Texas A&M, donde permanecieron varios años sometidos a complejos procesos de restauración y conservación. Allí se eliminaron las capas de corrosión acumuladas y se aplicaron tratamientos para evitar nuevos daños provocados por la humedad.
Los estudios también permitieron identificar características de fabricación británica en algunos ejemplares, mientras que otros presentan diseños vinculados a modelos franceses utilizados durante el siglo XVIII. Sin embargo, todavía persisten interrogantes sobre el origen exacto de varias de las piezas.

Del fondo del río a un museo
Después de años de trabajo, los históricos cañones regresaron a Georgia. Diecisiete de ellos ya fueron instalados en el Museo de Historia de Savannah, donde formarán parte de una exposición dedicada al papel que tuvo la ciudad durante la Revolución Americana. La inauguración fue programada para coincidir con las celebraciones por el 250° aniversario de la independencia de Estados Unidos.
El descubrimiento no solo permitió recuperar piezas militares únicas, sino también aportar nuevas evidencias sobre un episodio clave de la historia estadounidense. Para los arqueólogos, el hallazgo demuestra que bajo las aguas de uno de los puertos más importantes del país todavía pueden esconderse testimonios capaces de reescribir capítulos del pasado.








