Pasión liga

Cuando hay hambre, hasta jugar es difícil

En el corazón de cada niño que entra a una cancha hay un sueño. El sueño de jugar, de reír, de correr detrás de la pelota, de sentirse parte de un equipo. Pero muchas veces, ese sueño choca con una realidad dolorosa: el hambre. Y cuando hay hambre, hasta jugar se vuelve difícil.

El campito, otro lugar donde se puede observar la falta de contención de un niño.El campito, otro lugar donde se puede observar la falta de contención de un niño.

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La mirada lo dice todo. El hambre y el fútbol, no van de la mano.La mirada lo dice todo. El hambre y el fútbol, no van de la mano.
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