"El mundo pertenece a aquellos que le ofrecen la mayor esperanza. La esperanza es el secreto de la vida; se vive en la medida que se espera y se muere en la medida que acaba la esperanza. Un hombre ha dejado de vivir -aún antes de haber muerto- cuando no espera ya nada.
Esperanza en Cristo para el bien de la Patria
Desde la Asociación Monseñor Vicente Zazpe de Santa Fe recuerdan la homilía expresada por el arzobispo el 9 de julio de 1975.

Si todavía tiene capacidad de esperar, tiene posibilidad de luchar, de sufrir y de vivir en cuanto más noble sea lo que espera y más cierta su esperanza, más grande su posibilidad de afrontar la adversidad, el obstáculo, la dificultad y el sufrimiento.
Por otra parte la esperanza no es sólo una dinámica del individuo; es también la razón de un pueblo. El pueblo que no espera o que desespera, es pueblo muerto, agonizante o vencido. Quitemos la esperanza a una Nación y le habremos quitado su razón de existir. Una esperanza difícil pero confiada manifiesta la salud espiritual del cuerpo social.
Un pesimismo enfermizo o un derrotismo a ultranza testifican que la Nación está amenazada por una peligrosa patología. El país vive un momento difícil y corremos el riesgo de ser un pueblo pesimista y sin esperanza: la subversión sigue golpeando a la comunidad y deja la impresión de una vigencia sin declinación: ¿podemos esperar?
Comienza la guerrilla industrial y continúa impune la guerrilla de signo contrario: ¿podemos esperar? La inflación es galopante y pone a prueba al empresario, al ama de casa, al comerciante, al profesional y al Ministerio: ¿podemos esperar? Los conflictos sociales, la corrupción, el sabotaje, el desabastecimiento no se detienen: ¿podemos esperar?
Los que tienen algún rol social -Fuerzas Armadas, sindicalistas, empresarios, periodistas- se sienten amenazados: miedo de opinar, miedo de informar, miedo de actuar: ¿podemos esperar? La respuesta debe ser explícita y terminante:
¡Podemos esperar! ¡Debemos Esperar! No con cualquier esperanza, sino con la de Cristo, la que surge de la fe en su salvación, incluye las reservas morales del Evangelio y pone en circulación sus valores de justicia, honradez, veracidad y lealtad; la que anida en la Argentina profunda y cristiana.
La declaración de la Independencia de 1816, no fue el epílogo obligado de una evolución histórica, sino la partida de bautismo de una Nación que no existía todavía; de una Patria que debía formar su territorio, defender sus fronteras, lograr su organización, promover su desarrollo y recabar el reconocimiento de la comunidad internacional.
La Independencia tenía que realizarse y la Nación construirse. Éramos un país sin gobierno efectivo, sin orden, sin rumbo; hasta sin nombre. La invasión amenazaba en tres fronteras, no teníamos una formula política, nos faltaba una seria cohesión interior; carecíamos de solvencia económica.
El tinglado de Mayo de 1810 se había desmoronado, la revolución americana casi reprimida, Morelos en México detenido, Perú sometido, Chile vencido, Rivadavia en Madrid mendigo. Sin embargo, se declaró la Independencia; a pesar de todo y contra todo.
Los Padres de la Patria esperaron contra toda esperanza, porque esperaron en Cristo: en la Basílica de San Francisco en Tucumán asistieron el 24 de marzo a la Misa del Espíritu Santo para implorar sus divinas luces y en la Casa Congresal bajo de presidencia de Pedro Medrando, juraron en primer lugar defender los valores religiosos de la Nación.
El 25 volvieron a San Francisco para el Te Deum de apertura y el 10 de julio en la misma Basílica, la Santa Misa y el sermón de Castro Barros ratificaron que la audacia de la declaración, era hija de la fe y esperanza en Cristo.
La Argentina es un país bautizado; por eso, debe ser un país que espera; no con esperanzas fraudulentas, ilusorias o evasivas, sino con la única esperanza fundante, laboriosa, y complexiva: la de Cristo, es decir la que desde la cruz ofrece la resurrección y la que desde una realidad difícil construye en los hechos concretos, personales y colectivos una Nación fraterna".


















