A meses del sexto aniversario del femicidio de Florencia Gómez, la militante de San Jorge asesinada el 12 de octubre de 2020, este miércoles imputaron a Adrián "El Gordo" Lucero (30) como coautor del hecho.
Imputaron al preso señalado como uno de los femicidas de Florencia Gómez
Adrián Lucero cumple una condena en la cárcel de Las Flores y hoy quedó en prisión preventiva en el marco de la causa por el crimen de 2020. La fiscalía investiga si se trató de un homicidio por encargo.

La audiencia, presidida por el juez Pablo Ruiz Staiger, se desarrolló con el imputado conectado vía remota desde la Unidad Penitenciaria N° 2, donde purga una condena por otros delitos que está próxima a vencer.
El fiscal Omar De Pedro, junto a los querellantes Carolina Walker Torres y Matías Pautasso, concretó la atribución delictiva y fundamentó el pedido de prisión preventiva basándose en un testimonio clave que permitió reconstruir la mecánica del ataque ocurrido en un camino rural hace casi seis años.

El defensor Alejo Almirón cuestionó la falta de identificación del testigo y propuso la aplicación de medidas alternativas a la cautelar de máxima, las cuales fueron rechazadas por el magistrado.
Entre dos, con un arma
El fiscal atribuyó a Lucero haber interceptado a Florencia el 12 de octubre de 2020, alrededor de las 14, en un camino rural de San Jorge que cruza la avenida Nottebohn, a unos 1300 metros de la Ruta 13.
De Pedro sostuvo que el imputado actuó junto a otro hombre -aún no identificado- conforme a un plan previo: Lucero interceptó a la víctima, amenazándola con un arma de fuego, mientras su cómplice salía de un cañaveral donde estaban escondidos. Ambos le pegaron en el rostro, y Lucero utilizó la culata del arma para golpearla reiteradamente en la frente con el fin de reducirla.

Luego, según la atribución delictiva, el hoy imputado apuntó a la mujer con el arma mientras el otro sujeto la arrastró hacia el interior del cañaveral y la golpeó en la parte posterior de la cabeza con una piedra de gran tamaño, provocándole la muerte inmediata.
Un testigo directo
La investigación permaneció activa pero sin lograr evidencias que apuntaran a un sospechoso puntual, hasta que hace poco más de un mes apareció una persona que lo cambió todo. Un testigo de identidad reservada que dijo haber presenciado el crimen y que, a pesar del temor por su seguridad y la de su familia, decidió hablar.
El hombre contó que aquel lunes feriado se encontraba en inmediaciones de la escena del crimen, en un campo al que había acudido a cazar liebres e iguanas. Relató cómo dos sujetos atacaron a Florencia, y reconoció a Lucero, que llevaba una camiseta amarilla del club La Emilia. Lo conocía y sabía que tenía antecedentes penales.
Además de la identidad de uno de los agresores, el testigo reservado detalló el ataque, recordó que Florencia les gritó que tenía hijas y que su marido era policía, y que uno de los agresores dijo: "No te preocupes por las nenas que van a estar mejor con el papá”.

Por último, el testigo aportó que los femicidas huyeron en una motocicleta de 110cc color negra, descartando algo en un campo a 300 metros del lugar. Allí fueron secuestrados por la policía el celular de la víctima y la piedra que habrían utilizado para asesinarla.
Homicidio por encargo
La fiscalía y la querella basaron su argumentación en que la declaración se encuentra "corroborada por evidencias objetivas independientes". Mencionaron que la autopsia confirmó cuatro golpes precisos en la frente compatibles con la culata de un arma -tal como lo señaló el testigo reservado- y que el GPS del celular de Florencia coincide con el trayecto descrito por el hombre.
Los querellantes subrayaron que se debe aplicar una "debida diligencia reforzada" por tratarse del femicidio de una militante feminista, y sugirieron que el móvil podría haber sido un "homicidio por encargo", dado que no existía un vínculo previo conocido entre Lucero y la víctima. La fiscalía confirmó que investigan esa hipótesis.

Por su parte, el defensor Alejo Almirón rechazó los elementos presentados y cuestionó la validez del testigo reservado, argumentando que el anonimato del declarante impide realizar un control de credibilidad y vulnera el principio de "igualdad de armas", ya que la defensa no puede confrontar si existen enemistades previas o intereses espurios.
Prisión y requisa urgente
Al momento de resolver, el juez Pablo Ruiz Staiger dictó la prisión preventiva sin plazo para Lucero. El magistrado fundamentó su decisión señalando que el testimonio reservado posee una fuerte carga convictiva al armonizarse con las pruebas científicas recolectadas durante la investigación.
El juez destacó que la reserva de identidad es un mecanismo excepcional pero válido para proteger la vida del testigo y que, en esta etapa de probabilidad, los indicios son suficientes para sostener la imputación.

Respecto a los riesgos procesales, el magistrado consideró que el peligro de fuga es inminente. Lucero, quien actualmente cumple condena por amenazas y encubrimiento, estaba próximo a obtener el beneficio de la libertad asistida. "Esta prisión preventiva no es reaccionar una vez producido el riesgo, sino prevenir razonablemente su concreción", explicó Ruiz Staiger.
Antes de finalizar, el juez ordenó una requisa inmediata en la celda de Lucero en el penal de Las Flores, luego de que la fiscalía advirtiera que el imputado realizó publicaciones en redes sociales en los últimos días.









