La investigación de una serie de violentos ataques a una familia que reside en el macrocentro de la ciudad de Santa Fe continúa avanzando.
Cayó el cuarto trapito implicado en una saga de violentos ataques a una familia santafesina
Con cuatro hombres imputados, y dos de ellos ya en prisión preventiva, continúa la investigación sobre una serie de robos calificados, agresiones físicas y el incendio de la propiedad.

Este miércoles, la fiscal Lucila Nuzzo imputó a Pablo López, alias “Gaspar”, por su participación en una serie de hechos delictivos que forman parte de una pesquisa mucho más amplia.
López, de 30 años, es el cuarto implicado en la causa, que persigue a una banda de “trapitos” que hostigó violentamente durante meses a los moradores de una casa de la zona de calles Belgrano y Crespo.

La fiscalía explicó que, en el marco del proceso judicial, ya hay dos hombres en prisión preventiva: Brian Jonatan “Loncho” Rolón y José María Lima. Además, un cuarto sospechoso, Vicente Julio “Pingüino” Ruiz, fue imputado recientemente y aguarda, junto a López, la audiencia de medidas cautelares fijada para esta semana.
“Abuelita quedate quieta”
La atribución delictiva detalla una modalidad recurrente: los trapitos ingresaban a la propiedad tras escalar portones de aproximadamente dos metros de altura.
Uno de los hechos más violentos ocurrió el 7 de marzo, cuando uno de los imputados, junto a otro hombre aún no identificado, abordó a uno de los moradores en el interior de la vivienda colocándole un cuchillo en el cuello y golpeándolo en la cabeza con un trinche parrillero, provocándole heridas que le hicieron perder el conocimiento. Sustrajeron $450.000 y tres teléfonos celulares.

Este tipo de agresiones se repitió en mayo, cuando el mismo atacante, acompañado por una mujer, volvió a ingresar a la casa para agredir a la propietaria mientras dormía, golpeándola nuevamente con el trinche en la cabeza y el rostro.
La saga continuó el 4 de junio, hecho por el cual López fue imputado hoy. En esa ocasión, junto a Lima, habrían arrojado violentamente a la mujer al piso mientras ella dormía, para revisar la cama en la que se encontraba y robarle dinero.
Apenas una semana después, el 11 de junio, otros integrantes del grupo regresaron para amenazar a las víctimas con botellas de vidrio, logrando sustraer $20.000 más bajo la amenaza: “Abuelita quedate quieta y dame la plata”.
Incendio intencional
La investigación también reveló un nivel de hostigamiento que fue más allá del robo de pertenencias. El 7 de junio, según la imputación fiscal, López escaló nuevamente el ingreso de la vivienda y, exhibiendo un arma de fuego, amenazó a la moradora ante su negativa de entregar más dinero, advirtiéndole que “iban a volver con fierros y bardo”.

El punto más crítico de esta escalada de violencia ocurrió el pasado 3 de julio. En esa fecha, según el MPA, uno de los imputados que ya cumple prisión preventiva se presentó frente al domicilio y, tras gritarle a los residentes desde la vereda, inició de forma intencional un foco ígneo en una dependencia destinada a depósito.
El incendio provocó la destrucción total de muebles y artefactos, generando un peligro de propagación que debió ser sofocado por las víctimas antes de la llegada de los bomberos.
Con dos de los trapitos presos, y otros dos con pedido de prisión preventiva, esperan resguardar el proceso y llevar tranquilidad a las víctimas.









